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CANDY VOICE

(6 a 9 años)

Voice-Up! Kids está diseñado para que los niños aprendan inglés de forma natural y divertida, a través de canciones, juegos, historias, actividades visuales y rutinas orales. En esta etapa desarrollan comprensión básica y comienzan a producir frases relacionadas con su entorno. El programa prioriza la oralidad, la participación y la confianza, permitiéndoles comunicarse en situaciones simples mientras disfrutan del proceso.

BUBBLE VOICE

(10 a 13 años)

El programa evoluciona para acompañar una etapa más consciente y comunicativa. Usando la misma base metodológica de Voice-Up! —role-plays, proyectos simples, actividades orales, storytelling y evaluación formativa continua— los estudiantes amplían vocabulario, mejoran su pronunciación y comienzan a expresar ideas con mayor claridad. Describen lugares, narran pequeñas experiencias, expresan emociones y gustos, interactúan en
diálogos guiados y participan en presentaciones breves. Esta etapa refuerza la seguridad y prepara a los estudiantes para niveles más avanzados.

EDGE VOICE

(14 a 16 años)

Voice-Up! Teens ofrece un aprendizaje de inglés centrado en la comunicación real, el pensamiento crítico y la expresión personal. Aquí se desarrollan habilidades más complejas a través de debates, proyectos, presentaciones, análisis de temas actuales y actividades que los conectan con su mundo. El programa impulsa a los jóvenes a usar el inglés con seguridad, claridad y coherencia: expresar opiniones, argumentar ideas, narrar experiencias, analizar información y participar en situaciones auténticas. Al finalizar, alcanzan un nivel que les permite desenvolverse con soltura en contextos académicos, sociales y globales.

DEEP VOICE

(17+)

Voice-Up! Adults es un programa diseñado para que los participantes desarrollen una fluidez comunicativa real y funcional en inglés. A través de una metodología activa, desescolarizada y 100% conversacional, los adultos practican el idioma en situaciones auténticas: laborales, sociales y culturales. El enfoque se centra en hablar desde el primer día, con debates, proyectos orales, prácticas guiadas y retroalimentación formativa constante. A medida que avanzan por los módulos mejoran su pronunciación, amplían vocabulario útil, adquieren seguridad y aprenden a narrar, argumentar, debatir y presentar ideas con claridad.